miércoles, 9 de junio de 2010

Notas sobre el Bicentenario


Nunca me había pasado de odiar así de intensamente ver tantas banderas juntas, empapelando el mundo de los queridos celeste y blanco. Puede que tenga relación con las cosas que uno aprende con los años, a descreer, a deducir entre líneas, de que todo es mentira, comenzando en éste caso, con la demagogia de los gobiernos, que están siempre más ocupados en hacer política y marketing para las próximas elecciones que en gobernar y representar al pueblo que los eligió (aunque esto de elección es un concepto discutible) con ese fin, el de representarlo. Solo me recuerdan las banderas la separación de todos los pueblos del mundo en pequeños intereses, intereses políticos y económicos, economía política, políticas económicas, la propaganda, los lavados de cerebro, las clases sociales y las luchas eternas de los que no tienen por tener y de los que tienen para tener más, el Bicentenario, el tan dichoso y anunciado Bicentenario. Y la ahora tan mencionada Patria. Si mal no recuerdo, al grito de “Viva la Patria”, un criollo asesinaba a un indígena o a un extranjero que hablaba de doctrinas para lograr la igualdad social. La Patria siempre se ha tratado sobre mantener el estatus de la mayoría, cada cual cuidando su terreno con uñas y dientes, pisando cabezas si es necesario. ¿Qué patria? ¿De qué patria se puede hablar si a nadie le importa el otro? Si hay chicos que mueren cuando en invierno se prende fuego un rancho de cartón, si contaminamos el suelo y el agua con pesticidas y venenos, si las personas que trabajaron toda una vida no pueden terminar esa vida con tranquilidad, si hay personas y estratos sociales que jamás tuvieron ni tendrán la oportunidad de elegir o de progresar. Eso no lo pasan en la tele, es parte de lo que no tenemos que enterarnos. Nuestra propia humanidad es de lo que no tenemos que enterarnos. ¿De qué patria se puede hablar si las únicas veces que fingimos ser buenas personas es en Año Nuevo y cuando juega la selección? Argentino las pelotas, yo soy persona. En Brasil son personas aunque les tengamos bronca porque ganaron cinco mundiales, en Uruguay son personas, y los hijos de puta que pusieron la papelera son hijos de puta que odian la vida. Hijos de puta así hay en todos lados, exponentes perfectos del principio básico del egoísmo en los humanos, cada cual cuida su parcela, con uñas y dientes, pisa cabezas, destruye el planeta si es necesario. Somos el único animal que destruye. Nos han despojado de bienes necesarios de nuestra existencia como seres naturales: la paz, nuestra alimentación primaria, nuestro hábitat. Somos el único animal que destruye, el único que odia y que ama. No tengo una respuesta a cómo es que se hace para vivir en paz, en armonía e igualdad entre todas las personas, sobre cómo darle una tregua al planeta, dejar de contaminarlo, permitirle y permitirnos respirar, dejar que las especies vivan libres, se reproduzcan y vuelvan a poblar la tierra.

Todas las personas, en todo el mundo son iguales, varía donde nacimos y quienes fueron nuestros padres. Todos merecemos estar bien, las generaciones futuras merecen estar bien. El mundo en su inmensidad y amplitud merece estar bien, creo que todas las políticas deberían apuntar a ello. Al no concientizarnos, seguimos contribuyendo a la destrucción de la vida, la nuestra y la futura, cometiendo los errores de nuestros predecesores, desde nuestra cotidianeidad a nuestra inacción contribuimos. Es como si fuésemos billones (no concibo la cifra real de personas que hay en el mundo) de dementes asesinándonos entre nosotros y al resto de la demencial humanidad. En Chile son personas, en Surinam son personas, en Shangri-La son personas, hasta en Estados Unidos son personas. Todos somos hijos de la misma vida, empecemos a comportarnos como hermanos.


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay idiotas que porque escriben "culo" en un poema creen que son "vanguardistas" o parte de una nueva forma de literatura.
Antes que nada estimado, aprenda a escribir, luego, intente forjar un estilo. Y no se drogue tanto, confíe en mí.

Marcos Asrilevich dijo...

Che todo bien, cada cual opina lo que quiere, pero minimamente con nombre y apellido si vamos a tirar semejante bombazo, sino cerrando orto y no opinando un carajo, que eso es ser vanguardista en un mundo de impunes y cobardes opinólogos...

El Momia dijo...

fue el momia!

Yo dijo...

O Ivan mismo para generar controversia!!!

La concha de tu hermana dijo...

deja de escribir pelotudeces, es un blog medianamente serio éste

The Mummy (de mammi) dijo...

Ivan, sos re controversial vieja!

Que vanguardia...


que Ivanguardia!

PD: yo no fui.

El artista más golpeado que gatica dijo...

ah, el de anónimo de los comentarios y la vida, ya se quién sos, el que no hace ninguna, el eterno crítico de la realidad. No me escraches el blog amigo, yo en el tuyo no bardeo. Ah, cierto que no tenés, que no hacías ninguna.