jueves, 15 de octubre de 2009

Un día de primavera

Hoy murió mi tía abuela
en un hospital público,
la muerte acudió de improvisto
un día como cualquier otro.

Era primavera, los pájaros cantaban
los chicos corrían a la salida de la escuela
y las calles se poblaron de un murmullo
de algarabía, del aroma intenso
de las flores tempranas.

Me imagino que murió con la tristeza
de haber dejado la tierra un día así de diáfano,
de no poder respirar la primavera
y de no ver más a los chicos jugando.

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