jueves, 11 de junio de 2009

La historia de un tremendo pelotudo

.........Juan, el del 8 “C” tiene insomnio, desde hace dos años solo consigue dormir unas pocas horas sobre el final de la noche.
.........Juan es como vos y como yo, trabaja, se da sus pequeños gustos un mes que otro, tuvo sus parejas y ahora ya no, nadie a podido socorrer su soledad intransitable. Se sentía en un planeta separado del resto, como en una burbuja, sin poder escuchar lo que dicen desde las otras burbujas y sin que nadie alcance, o le interese, percibir lo que pueda suceder dentro de la suya.
.........Lleva a pasear su soledad a distintos lugares, pero jamás consigue distraerse ni encontrar relajación. Juan viaja todos los días hábiles cincuenta minutos en tren y veinte en subte, todos los días las mismas caras, distintas, pero todas marcadas por una misma tristeza. Todas las formas se le aparecen iguales, del mismo color, siempre siguiendo los mismos patrones, balanceándose al ritmo del monstruo comegente que avanza rabioso sobre los rieles. Juan odia esa parte de su vida, aunque a veces también encuentra sosiego, buscando por la ventanilla un significado a la opresión que lo desarma.
.........Juan, como muchas personas, como consecuencia de malas experiencias y de sus represiones personales, le tiene miedo al amor, pero también a la soledad.
Trabaja en una distribuidora o una fábrica, no terminó el secundario porque no le interesaba estudiar. Antes solía ir a recitales, pero con el tiempo fue dejando de hacerlo, quedaba muy cansado del trabajo de la semana y prefería quedarse mirando televisión.
.........Por supuesto, como muchas personas, Juan se encontraba agobiado con su vida, por esa sociedad sanguinaria que le succionaba las energías y las ganas de vivir. Poco a poco se fue mimetizando con esa masa, ese color, con la homogeneidad de los trenes. Le va adquiriendo un temor inconsciente a las cosas que desconoce, no le interesa nada en concreto, nada de si mismo ni del mundo que lo rodea.
.........Así estaba Juan, hundido en su desdicha, comiéndose un pancho en el andén cuando de toque viene un drogado y, para zarparle el pancho, lo tira a las vías cuando el tren estaba llegando.
.........Juan es un chabón al que la vida se lo llevó por delante, que no te pase lo mismo, gil.

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