jueves, 12 de marzo de 2009

En la tormenta

A veces me pregunto si cambiaría
mis cinco segundos de felicidad
por evitar el camino difícil,
el de la agonía más cruda.

Si me perdería de vivir la tormenta,
esa que ha de aniquilarme,
por la tranquilidad
de una vida sin sobresaltos.

A veces me pregunto
qué hay en el dolor,
que nos hace sentir vivos
y hace las felicidades más intensas.

Voy a morir en la tormenta
o a vivir para intentarlo.

1 comentario:

Adrian Orellano dijo...

Qué gran placer es volver para encontrarme con estos escritos fuertes y emocionantes.
Negro, como siempre, leerte es para mí un tiempo de aprendizaje y redescubrimiento de sentimientos.
Me llena de tranquilidad y placer ver que no has dejado de escribir: tranquilidad por que sería una catástrofe que dejen de existir tus palabras en el mundo, que se resisten a que todo sea plano y frío; placer al tener esta mirada única de las cosas, de la vida, de los sentimientos y de la locura con las puertas siempre abiertas y sin miedo a la sensibilidad.
Que vengan mil tormentas de hielo, de arena, de lluvia y vientos, que desarmados de todo estamos esperando con el corazón desprotegido y con la pluma en la mano, nada más hace falta para abrir los ojos.
Tu fiel lector,
Adrián.