viernes, 2 de enero de 2009

“Sigue andando
y andando y andando…”
El conejito de Duracel

Lobotomía

.........Las ganas de vomitar lo desbordaban, no podía estar quieto, quería cagar a cintazos a alguien. Fue engendrando un asco profundo y comprometido hacia todas las personas que alternaron con su ser, esa entidad vacía, esa noche. Esa noche de mierda.
.........Comenzó ese como cualquier fin de semana: imperante, destructivo. Terminaría en una casa extraña, extrañamente metido en una pileta extraña, procesando ideas extrañas.
.........Paranoia, desasosiego. Violenta remoción de nociones, límites, indicios de una vida anterior, nada. Necesitaba de una lobotomía, urgente. Nacieron el uno para el otro.

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