jueves, 11 de diciembre de 2008

Mi amigo, Jack

.........Jack Tremblenton era un desparpajo, el componente más grotesco y desencajado de la más patética y residual de las mesas navideñas. Sus más jugosos placeres lo fundamentaban los chicles añejados bajo los pupitres escolares y los famosos que se arrojaban de balcones ante la salvaje y vespertina cobertura de los medios sensacionalistas locales.
.........Jack era definitivamente un niño extraño, de esos que nuestras madres, alarmadas, nos recomiendan alejarnos. Era un incomunicado, un ser transplantado en tiempo y espacio y sentimientos de una galaxia demasiado lejana, que vivía deseando volver a alguna casa de la que no tenía certezas, pero la sentía. Se acomodaba en un vórtice de la sociedad no perceptible para miradas no prejuiciosas. Claro, esto se debía a la capacidad del joven huraño para ocultar su verdadero estado de ánimo, o la ausencia total de ellos.

1 comentario:

victoria dijo...

tuve un papelito en la mano
con un dibujo adelante y
un poema atrás
que estaba firmado por vos.

o alguien que se llama exactamente igual.



muy lindo todo.