jueves, 11 de diciembre de 2008

Humos

Fueron muchas las campañas
desprestigiadas, los abogados
muertos por montones.

Algunos drogadictos intentaron
socorrerlos, pero nadie quiso
tocar sus sucias manos.

La fugaz virtud de un hombre
se hace humo a sus espaldas,
nadie quiere tocar, ni ser tocado.

1 comentario:

Adrian Orellano dijo...

tu poesía se vuelve mas compleja, mas abstracta y me encanta.