lunes, 22 de septiembre de 2008

Primera noche en el Palmar

Xélobian descendió a finales de 1978, no traía grandes posibilidades materiales para ofrecer, pero acercó un mensaje de paz a quienes le escucharon, y fue por eso recordado con mucho afecto.

3 comentarios:

Pio dijo...

Te bendigo.

Anónimo dijo...

que lindo debe ser. que estes bien mi negro.
adri

Anónimo dijo...

ODA AL FASO
Oh! Faso infinito
que ahuyentas ánimas tenebrosas
del pesado patíbulo,
que carcome el distante vuelo:
lánguida desidia del innombrable.
Oh! Hierba sagrada
que entibias con tus volutas
la áspera sangre
del cantar de la fanfarria olvidada.
Oh! Cilindro molido
de pálida piel delgada, estrujada,
sinuosa sombra nocturna.
En tus manos caigo como en
temprana muerte,
casi sin sentirlo,
buscando la locura.
¡Que me entierren en la tierra
sin memoria!
Mañana nazco ya
en la forma de árbol nuevo
A la aurora.