jueves, 11 de septiembre de 2008

Cena familiar

.........Masticás largamente ese pedazo de tarta de pollo, te preguntás cómo se atreve la conchuda hija de una gran puta a seguir pidiendo. Solo eso sabe hacer, eso y cagarte la vida. Las fibras secas del pollo mierdero se deshacen asquerosamente en tu boca. Le cortarías la garganta con un tramontina, o con un cuchillo para manteca mejor. Así tarda más en irse. Conchuda. Forra. Alguien tiene que morir en esta mesa, ahora.

2 comentarios:

Pio dijo...

En realidad ya murió alguien: el pollo.

Anónimo dijo...

que grande negro. sigo admirandote y encantando tus poemas y escritos. vos logras lo que nadie mas logra en mi: que la pase bien leyendo. eso es tremendo. ayer lei y disfrute los poemas de los chicos de tinta china, despues los reparti en el aula de "teoría de control" y pensaba: que paradojico repartir estos poemas en esta materia. jajajaj


adri