miércoles, 11 de junio de 2008

Religión

Pensé en olvidar las fechas
preferí olvidar todo, preferí tu olor,
o un cuarto con botellas vacías que
desvarían algo sobre mi muerte.

Recuerdo un amigo mostrándome
una razón, en épocas necesitadas,
recuerdo su claridad doliente
los cielos grises y palpitantes,
yo desprecié sus sentidos, dulcemente.

Recuerdo la reconstrucción póstuma
de hechos poco relevantes, recuerdo
siempre semanas distintas, siempre
distintas mentes; cuando comenzaban
los crímenes que hoy no recuerdo.

Duerme también y sueña conmigo
una revolución marginal del amor,
enséñame tu piel, la secreta religión.

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