miércoles, 11 de junio de 2008

Noche afuera II

El aire se puebla de recuerdos
las partículas cargadas de tristeza,
en búsqueda de piel de humanidad
sangra la noche hermosa y eterna.

Hubo tiempos en que me demacraban
ríos desvelados de sangre y lamentos,
noches de abiertas heridas putrefactas
lejos del resplandor tibio de las estrellas.

¿Cómo es que antes de imaginarte
de buscarte aunque no estés despierta?
ya te estoy caminando en tiempos
cansados, en el aire que pesa…

Donde nací de sudor entre tus piernas,
allí en el murmullo helado que nos separa.

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