miércoles, 11 de junio de 2008

Estaciones II

“…buscaba en los rincones de una casa vacía,
algo que mitigue la culpa.”
La ciudad es un templo de soledad
en el que no hay tiempo para rezos,
donde andan los locos tocando bocina.

Se concentra tristeza helada en las manos,
gente muere constantemente en las vías.
Y el tráfico se detiene por un instante.

Habrá un cambio en los sentidos,
este invierno viene con más lluvias.

Recuerdo la desnudez de tu cuello,
la humedad secreta conferida a mis labios…

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