miércoles, 11 de junio de 2008

Contacto

Una oscuridad que se propagaba
cómo aceite sobre el pavimento;
gris que consume los sentidos,
la tarde cayó sobre nosotros.

Jamás fue la noche
tan de fuego, tan cerrada,
no puedo lograr un contacto
intento en vano alcanzarte

jamás los labios tan secos
los cuerpos hartos, marcados
con las llagas eternas;
te sigo buscando en cada luz.

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